Mujeres indígenas lideran brigada que evita incendios en territorio Bakairi
Una brigada voluntaria indígena, mayoritariamente femenina, ha prevenido incendios de magnitud en el Santana Indigenous Territory del Cerrado brasileño durante cuatro años consecutivos, un éxito en medio de la peor temporada de fuego registrada en la región.
Brigada Bakairi evita grandes incendios en su territorio durante cuatro años
Una brigada voluntaria indígena, compuesta mayoritariamente por mujeres, ha prevenido incendios de magnitud en el Santana Indigenous Territory. Esto ocurre mientras el Cerrado brasileño sufre su peor temporada de fuego registrada. La iniciativa nació como respuesta a la inacción de las autoridades tras un incendio devastador en 2018.
Una respuesta nacida de las cenizas
El incendio de 2018, que destruyó parte del territorio, evidenció la vulnerabilidad de la comunidad ante la demora de los bomberos oficiales. Esta tragedia impulsó la creación de un grupo comunitario de respuesta. De los 45 voluntarios formados por el Instituto GOA, 25 son mujeres.
Formación y estructura contra el fuego
El retirado coronel de bomberos Paulo Selva fue clave en la capacitación. El curso incluyó manejo de incendios, primeros auxilios y uso de equipos. El programa se organiza en tres frentes: control de riesgos, respuesta de emergencia y desarrollo de alternativas económicas sostenibles.
El Cerrado en llamas: un contexto crítico
El Cerrado enfrenta una crisis ambiental. En 2024 se quemaron 9.7 millones de hectáreas, con un 85% de vegetación nativa afectada. En territorios indígenas del Cerrado, el área quemada creció un 105% entre enero y septiembre de 2024, según datos del IPAM.
Falta de políticas y vulnerabilidad
La combinación de deforestación, quemas para agricultura y políticas públicas débiles aumenta el riesgo. Edmar Kajejeu, de la FEPOIMT, señala que la mayoría de los incendios en Mato Grosso comienzan fuera de los territorios y luego los invaden.
Guardianas del territorio y el conocimiento
La brigada Bakairi opera de forma totalmente voluntaria y con recursos escasos. Carecen de equipamiento adecuado y uniformes para todos. Su trabajo no solo combate llamas, sino que protege plantas medicinales, rituales y la seguridad alimentaria de la comunidad.
Un modelo que llama la atención
El éxito de la brigada Bakairi ha convertido a este grupo en una referencia local. Agricultores vecinos y agencias estatales han solicitado su ayuda. La iniciativa es considerada única por su liderazgo femenino y su efectividad.
Un contraste con la realidad vecina
A 150 kilómetros, en el Umutina Indigenous Territory, la situación es diferente. Helena Indiara Corezomaé relata incendios recurrentes sin una brigada organizada. La comunidad depende de grupos voluntarios improvisados y no recibe respuesta a sus solicitudes de apoyo al IBAMA.
Burocracia vs. acción efectiva
La expansión de estas brigadas indígenas se ve frenada por trámites burocráticos. Edmar Kajejeu explica que se requiere la aprobación de varios organismos. Agrega que agencias como el cuerpo de bomberos estatal podrían agilizar capacitaciones, pero la FUNAI lo impide.
Resultados contra las estadísticas
El territorio Bakairi no ha registrado focos de incendio graves en los últimos cuatro años. Cualquier conato es sofocado rápidamente por voluntarios que conocen el terreno. Este modelo demuestra que la vigilancia local combinada con formación técnica es efectiva.