Esturiones de California en peligro por furtivismo y amenazas ambientales
La población de esturión blanco en California ha caído de 200.000 ejemplares a unos 19.000. La pesca furtiva para caviar y la alteración de los caudales por presas amenazan la supervivencia de esta especie ancestral, ahora candidata a protección estatal.
California considera proteger al esturión blanco, amenazado por la pesca furtiva
La población de esturión blanco en California podría ser la más baja registrada. Los agentes de vida silvestre combaten una pesca furtiva impulsada por el tráfico de caviar, mientras las especies enfrentan otras graves amenazas.
Redes furtivas desmanteladas
El Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California (CDFW) interviene regularmente casos de pesca ilegal. En 2021, una investigación de 18 meses desarticuló una red de ocho personas, vinculada a procesadores y vendedores de caviar en el mercado negro. En 2013, se arrestó a dos hombres por furtivear 18 esturiones en 10 días.
Una especie antigua en declive
El esturión blanco es el pez de agua dulce más grande de Norteamérica y puede vivir más de un siglo. Sin embargo, su población en California ha caído en picado: de unos 150.000-200.000 ejemplares maduros en los años 80 a un estimado de 19.000 en 2024.
Las principales amenazas
Según los expertos, las mayores presiones son la gestión del sistema hídrico, con presas que alteran los caudales, las floraciones algales nocivas y la sobrepesca histórica. La pesca furtiva para obtener huevas, aunque preocupante, tiene un impacto poblacional difícil de cuantificar.
Cambios en la regulación
En 2024, el esturión blanco se convirtió en candidato a ser incluido en la Ley de Especies en Peligro de Extinción de California. Esto prohíbe su retención, aunque se permite la pesca con captura y suelta en periodos y lugares específicos.
Un futuro incierto para un superviviente ancestral
La lenta maduración y reproducción compleja del esturión dificultan su recuperación. Las autoridades confían en que el nuevo estatus de protección, con multas de hasta 25.000 dólares, disuada a los furtivos. Su supervivencia a largo plazo, sin embargo, depende de abordar las múltiples amenazas ambientales que enfrenta.