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México infla su gasto climático con fondos destinados a infraestructura y petróleo

El análisis del presupuesto mexicano de 2026 revela que fondos etiquetados para acción climática y transición energética se destinan en realidad a proyectos de infraestructura, petróleo y gas, mientras el gasto en protección ambiental disminuye.

La refinería Olmeca en el puerto de Dos Bocas, estado de Tabasco, México.
La refinería Olmeca en el puerto de Dos Bocas, estado de Tabasco, México. / Felix Marquez/AP Photo / Mongabay

El gobierno mexicano etiqueta como climáticos fondos para infraestructura y combustibles fósiles

Un análisis del presupuesto de 2026 revela que partidas etiquetadas para acción climática y transición energética se destinan a proyectos de infraestructura, petróleo y gas. La revisión muestra que fondos prometidos para energías renovables y medio ambiente en realidad financian áreas no relacionadas, mientras el gasto en protección ambiental disminuye.

Clasificación presupuestaria cuestionada

El presupuesto federal mexicano para 2026 incluye 212.600 millones de pesos para «adaptación y mitigación» del cambio climático. Sin embargo, partidas específicas dentro de este capítulo se destinan a «protección de la integridad territorial» o «infraestructura ferroviaria». Para la transición energética, se asignan 17.900 millones de pesos, pero incluyen fondos para «infraestructura económica de hidrocarburos» de PEMEX.

Doble contabilidad en partidas clave

Un caso destacado es el Tren Maya. Una partida de 744,1 millones de pesos para este proyecto aparece contabilizada tanto en el capítulo de cambio climático como en el de la Estrategia Nacional de Transición Energética. Esto infla la cifra total reportada como gasto climático, ya que el dinero se gasta una sola vez.

Antecedentes: Una política energética en transformación

La política climática y energética del gobierno de Claudia Sheinbaum tiene su origen en la administración anterior de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Su modelo priorizó la protección del sector petrolero estatal, limitando la inversión privada. Según datos del Ministerio de Energía, antes de 2018, alrededor del 15% de la energía del país procedía de renovables, porcentaje que ahora ha bajado a aproximadamente el 11%.

Cierre: La brecha entre la asignación y la ejecución real

Del total presupuestado para cambio climático, solo unos 50.000 millones de pesos se dirigen a proyectos plausiblemente relacionados con el clima. Para la transición energética, solo 5.500 millones de pesos de los 17.900 millones asignados están vinculados a energías renovables. Mientras, el presupuesto para «protección ambiental» disminuye un 6% respecto al año anterior, y la asignación para la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) se reduce un 4%.

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