Pequeños agricultores del Sudeste Asiático enfrentan dificultades para cumplir la normativa UE contra la deforestación
La UE pospone hasta 2026 la aplicación del Reglamento contra la deforestación (EUDR). La falta de documentación y datos geolocalizados entre pequeños productores de café, caucho y aceite de palma en Asia dificulta el cumplimiento, arriesgando su exclusión del mercado europeo.
La UE retrasa hasta 2026 la norma que exige trazabilidad a importaciones
Productores a pequeña escala de café, caucho y aceite de palma en el sudeste asiático carecen de documentación y datos geolocalizados para cumplir el Reglamento de la UE. La normativa, que busca garantizar que siete materias primas no provengan de deforestación, podría excluir a los agricultores más vulnerables si no reciben apoyo técnico y financiero.
Documentación y datos, principales obstáculos
Martin Greijmans, de la organización RECOFTC, señala que la tenencia irregular de la tierra y la falta de mapas digitales de las parcelas son barreras clave. Esto dificulta que los pequeños productores demuestren la legalidad de su producción, un requisito esencial del EUDR. Además, la recogida de datos de geolocalización a menudo la realizan los compradores, lo que plantea dudas sobre la propiedad de la información y la privacidad.
Grupos en riesgo de exclusión
Las minorías étnicas en zonas remotas y las mujeres viudas son los colectivos más vulnerables. Al no poder acreditar la legalidad de sus tierras, los comerciantes podrían dejar de comprarles para proteger su cadena de suministro. Este escenario podría empujar a estos productores hacia mercados no europeos con estándares ambientales más bajos.
Respuesta desigual de los gobiernos de la región
Los países se preparan con enfoques distintos. Vietnam ve el EUDR como una oportunidad para su sector cafetero y desarrolla una base de datos nacional con apoyo de IDH. Indonesia y Malaysia, grandes productores de aceite de palma, mostraron inicialmente quejas, pero avanzan en sus sistemas de registro de tierras. En países como Laos, el apoyo gubernamental al sector del caucho es limitado.
Iniciativas de apoyo en marcha
Organizaciones como AGRIAC en Tailandia capacitan a pequeños productores en requisitos de geolocalización. En Vietnam, un proyecto del programa REDAA prueba una aplicación móvil para que caficultores recopilen sus datos de sostenibilidad. Greijmans destaca que la financiación de la UE para estas labores es escasa y que muchos agricultores aún desconocen el carácter obligatorio de la normativa.
El desafío de prepararse para un nuevo marco legal
La falta de capacidad y capital de muchos pequeños agricultores complica la adaptación al EUDR. Acelerar el registro legal de tierras y emplear nuevas tecnologías como drones son soluciones costosas y lentas. La creación de confianza en la cadena de valor entre agricultores, sus organizaciones y el sector privado se presenta como un factor clave para una transición sostenible y duradera.
Un reglamento que redefine las reglas del comercio
La entrada en vigor del EUDR subraya la creciente exigencia de trazabilidad y sostenibilidad en el mercado global. Su implementación exitosa dependerá en gran medida del apoyo que reciban los eslabones más débiles de la cadena de suministro, los pequeños productores, para no ampliar las desigualdades existentes.