ARPA lanza fase comunitaria con 120 millones para proteger la Amazonía brasileña
El programa ARPA Comunidades destinará 120 millones de dólares en 15 años a 60 reservas de la Amazonía brasileña. Su objetivo es reducir la deforestación y mejorar los medios de vida de 130.000 personas mediante inversiones en cadenas de productos forestales sostenibles.
ARPA lanza fase comunitaria con 120 millones para bioeconomía amazónica
El programa ARPA Comunidades destinará 120 millones de dólares durante 15 años para apoyar a poblaciones tradicionales en 60 reservas de uso sostenible de la Amazonía brasileña. El objetivo es reducir la deforestación y mejorar los medios de vida.
Un nuevo enfoque hacia las comunidades
La nueva fase del Programa de Áreas Protegidas de la Amazonía (ARPA) cambia su prioridad hacia las personas que habitan el bosque. Fernanda Marques, de FUNBIO, señaló que antes faltaba «una atención más cercana a las comunidades» que contribuyen a la conservación. ARPA Comunidades impactará directamente a 130.000 personas en un área del tamaño del Reino Unido.
Antecedentes de un programa consolidado
ARPA, creado en 2002, es el mayor programa de conservación de su tipo. Entre 2008 y 2020, redujo la deforestación entre un 9% y un 39% en 120 áreas protegidas y evitó 104 millones de toneladas de emisiones de CO2. Su modelo de financiación, Project Finance for Permanence, ha servido de inspiración global.
Inversiones para la resiliencia local
El fondo, gestionado por FUNBIO y respaldado por el Banco Mundial y fundaciones privadas, se ejecutará según las necesidades de cada comunidad. Las inversiones se dirigirán a sistemas de energía y al desarrollo de cadenas de productos forestales sostenibles, como açaí, nueces de Brasil, cacao o látex. Júlio Barbosa, líder extractivista, destacó la importancia de fortalecer a las organizaciones comunitarias para acceder a mercados justos.
El reto de mantener el equilibrio
El presidente de WWF, Carter Roberts, advirtió que es esencial establecer límites para que la bioeconomía no degrade el bosque. El desafío es aumentar los ingresos comunitarios manteniendo su relación sostenible con el entorno. Los actores confían en que el programa, anunciado en la COP30, sirva como modelo escalable.
Un legado para el futuro
ARPA Comunidades busca crear prosperidad duradera como base de la conservación. Según un estudio del Instituto Escolhas, reducir la pobreza extrema en la Amazonía en un 1% puede disminuir la deforestación en 27.000 hectáreas. El programa aspira a sacar de la pobreza a 100.000 personas en 15 años, asegurando el relevo generacional en la protección del territorio.