China convierte Hainan en el mayor puerto franco del mundo para remodelar el comercio global
China convierte la provincia insular de Hainan en la mayor zona de libre comercio del mundo. Con un sistema aduanero especial y arancel cero, busca ser un centro estratégico global.
China convierte Hainan en el mayor puerto franco mundial para remodelar el comercio
Hainan, con más de 35.000 km², es ahora la mayor zona de libre comercio del mundo por superficie. El Partido Comunista Chino (PCCh) ha implementado nuevas leyes que convierten a esta provincia insular en una aduana independiente. Esta estrategia contrasta con la tendencia proteccionista global y busca ofrecer una solución a las incertidumbres económicas.
Un experimento económico a escala nacional
La medida consolida un entorno normativo favorable en la provincia más meridional de China. Según la agencia Xinhua, no es un retoque político, sino una reestructuración fundamental de su interacción con los mercados internacionales. El PCCh proyecta que Hainan alcance la «madurez institucional» en 2035.
El sistema aduanero de «dos líneas»
La primera línea, frente al mundo, elimina la mayoría de barreras. Una lista ampliada de importaciones entra con arancel cero. La segunda línea, con China continental, aplica normas aduaneras estándar. El sistema incentiva la producción local: las mercancías con un 30% de valor añadido en Hainan entran en el continente libres de impuestos.
Antecedentes: De Zona Económica Especial a centro global
El PCCh ha utilizado antes mecanismos capitalistas en áreas limitadas, como las Zonas Económicas Especiales (ZEE) desde los años 70. En 2020, presentó un plan para transformar Hainan de una ZEE a un centro estratégico que rivalice con Hong Kong, Singapur y Dubái.
Cierre: Hainan como puerta estratégica y válvula de presión
Las implicaciones van más allá de lo aduanero. Hainan aplica un impuesto de sociedades del 15%, permite el uso de medicamentos aprobados en el extranjero y ofrece a empresas un acceso a Internet más amplio. Con entrada sin visado para 86 países, la provincia actúa como una «válvula de presión» y una puerta de acceso con bajos impuestos y cero aranceles a los mercados de Asia-Pacífico.