Científicos descubren nuevas fugas de metano en aguas poco profundas de la Antártida
Investigadores localizan nuevas filtraciones de metano en aguas someras, incluidas las de la Antártida. Este gas, con un potencial de calentamiento muy superior al CO2, podría añadir una fuente no contabilizada en los modelos climáticos actuales.
Científicos rastrean metano que escapa del fondo marino a la atmósfera
El metano tiene un potencial de calentamiento global más de 25 veces superior al del dióxido de carbono. Investigadores localizan nuevas filtraciones en aguas someras, incluidas las de la Antártida, lo que podría añadir una fuente de gases de efecto invernadero no contabilizada en los modelos climáticos actuales.
La caza de las burbujas reveladoras
Los científicos, denominados «cazadores de burbujas», utilizan hidrófonos, sonares y vehículos operados por control remoto (ROV) para localizar las filtraciones. El primer escape se descubrió en 1983 en el Golfo de México. Las burbujas crean un patrón acústico característico, una «pluma», que permite su identificación.
Un riesgo climático en aguas someras
Por debajo de 200 metros, el gas se disipa o es consumido. En aguas poco profundas, las burbujas alcanzan la superficie y liberan metano a la atmósfera. El descubrimiento de decenas de nuevas filtraciones en la Antártida, algunas a solo 5 metros de profundidad, genera preocupación por una potencial transferencia rápida de metano no incluida en los escenarios de cambio climático.
De la acústica a la cuantificación precisa
Para medir el volumen de gas, los investigadores graban el sonido de las burbujas, similar a «tocino friendo», y desarrollaron una «caja de burbujas» con cámaras estereográficas. Este instrumento, desplegado por un ROV, calcula el tamaño, la velocidad de ascenso y la cantidad de metano liberado en un período determinado.
Ecosistemas únicos más allá del clima
Las filtraciones frías también albergan ecosistemas quimiosintéticos basados en metano. Estos hábitats sustentan microbios, gusanos tubícolas y otros organismos. Algunos entornos extremos podrían guardar pistas sobre el origen de la vida.
Un presupuesto global por precisar
Las emisiones marinas actuales se estiman en 20 teragramos anuales, un 4% del total global. Sin embargo, los sedimentos del fondo marino contienen una vasta reserva de entre 1.000 y 20.000 gigatoneladas. La descongelación acelerada del permafrost en el Ártico podría liberar cantidades significativas adicionales.
Una pregunta urgente para la ciencia
Con las emisiones de metano en niveles récord, mapear la contribución exacta de las filtraciones marinas se ha vuelto una cuestión prioritaria. Determinar cómo este gas se incorpora a la ecuación del calentamiento global es el objetivo central de la investigación actual.