La UE aprueba el acuerdo comercial con el Mercosur pese al rechazo de cinco países
La Unión Europea ha dado luz verde al tratado comercial con Mercosur tras 25 años de negociaciones. Francia, Irlanda, Austria, Polonia y Hungría votaron en contra, mientras que Bélgica se abstuvo. El acuerdo busca fortalecer los vínculos económicos y geopolíticos con América del Sur.
UE aprueba acuerdo comercial con Mercosur tras 25 años de negociaciones
Francia, Irlanda, Austria, Polonia y Hungría votaron en contra del acuerdo. Bélgica se abstuvo. El resto de Estados miembros de la UE avaló el tratado, considerado estratégico por Bruselas para fortalecer sus vínculos con América del Sur.
Cinco países se oponen al tratado
Los embajadores de la UE apoyaron el acuerdo en una reunión en Bruselas. Para su aprobación solo se necesitaba una mayoría cualificada. La negativa de Francia es independiente del color político de sus gobiernos y dura desde hace décadas. El presidente francés, Emmanuel Macron, argumentó que es un acuerdo de «otra época» y que los beneficios económicos serán limitados.
Protestas agrícolas en Europa
Agricultores polacos comenzaron una protesta en Varsovia con cientos de tractores. El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, anunció que recurrirá al Tribunal Constitucional para frenar la aplicación del acuerdo. En Italia, decenas de agricultores bloquearon el tráfico en Milán. En Francia, agricultores irrumpieron en París con tractores frente a monumentos como la Torre Eiffel.
Un acuerdo de alcance histórico
El acuerdo uniría a los dos mayores bloques multinacionales del planeta, con más de 700 millones de personas. La UE es el primer socio comercial e inversor en el Mercosur. El tratado aumentaría el comercio al eliminar o reducir aranceles y aumentar las cuotas de exportación. También reforzaría normas de propiedad intelectual, estándares sanitarios y protección medioambiental.
Implicaciones económicas y geopolíticas
El acuerdo abriría nuevas oportunidades de exportación. Bloomberg Economics estima que impulsaría la economía del Mercosur hasta en un 0.7% y la de Europa en un 0.1%. Geopolíticamente, fortalecería la presencia de la UE en una región donde China ha surgido como un importante actor comercial.