Perú invertirá 7.600 millones de dólares para expandir su minería de minerales críticos
Perú destinará 7.600 millones de dólares a ocho yacimientos mineros para aumentar la producción de minerales estratégicos para baterías y paneles solares, un movimiento clave para la transición energética global que se enfrenta a riesgos ambientales y conflictos sociales documentados.
Perú invertirá 7.600 millones de dólares para extraer minerales críticos
7.600 millones de dólares en inversión para el sector minero. El Ministerio de Energía y Minas de Perú destinará los fondos a mejorar infraestructura, seguridad y eficiencia en ocho yacimientos en operación.
Inversión para la transición energética y sus riesgos
El ministerio afirma que Perú tiene condiciones excepcionales para liderar la producción de minerales estratégicos para baterías y paneles solares. La inversión busca consolidar su papel en la transición energética global. Sin embargo, varios de los proyectos incluidos tienen un historial de daños ambientales y conflictos con comunidades locales.
Los proyectos y sus impactos
Los fondos se aplicarán en minas como Pampa de Pongo, Cerro Verde y Zafranal. En Huancapetí, operada por Minera Lincuna, se aumentará el procesamiento de 3.500 a 10.000 toneladas diarias. El Servicio Nacional de Certificación Ambiental (SENACE) calificó el proyecto como un motor económico, pero comunidades protestan por contaminación y una falta de consulta.
Antecedentes de conflicto y contaminación
Algunos yacimientos tienen antecedentes problemáticos. En 2018, un derrame de relaves de la mina Huancapetí mató los cultivos de unas 110 familias. Otro proyecto, San Rafael, operado por Minsur, desarrollará 108 hectáreas, alterando la calidad del agua, según una evaluación del Ministerio del Ambiente. Esta mina de estaño también tiene un historial de conflicto por la tenencia de la tierra.
Cierre: Implicaciones de la expansión minera
La inversión pretende extender la vida útil de las minas y aumentar la producción de minerales críticos. Mientras las autoridades destacan el impacto económico y el rol global, la expansión conlleva riesgos ambientales documentados y un conflicto social latente en varias regiones. La ejecución de los proyectos se desarrolla en un contexto de tensión entre desarrollo económico y protección ambiental.