Restauración de praderas marinas en Malasia logra alta supervivencia con enfoque multiespecie
Un proyecto de diez años en el banco de Merambong, tras un dragado destructivo, ha logrado una tasa de supervivencia del 66% para las praderas marinas trasplantadas. La clave del éxito fue el uso de múltiples especies, que además atrajo la recolonización natural de biodiversidad.
Restauración de praderas marinas en Malasia logra alta supervivencia con múltiples especies
Un programa de una década en el banco de Merambong logró una tasa de supervivencia del 66% en algunas parcelas. El proyecto, iniciado tras la destrucción de 10 hectáreas por un dragado, fue realizado por la Universidad de Putra Malaysia (UPM) para el desarrollador Country Garden Pacificview Sdn. Bhd.
Éxito en la recuperación del banco de Merambong
Los investigadores de la UPM trasplantaron plántulas de cuatro especies entre 2015 y 2025. La estrategia consistió en plantar primero la especie grande Enhalus acoroides para estabilizar el sustrato, y luego mezclar tres especies del género Halophila. La diversidad de especies resultó clave para el éxito, ya que las parcelas de control con una sola especie mostraron tasas de supervivencia mucho más bajas.
Recuperación de la biodiversidad
Con el tiempo, nueve especies de praderas marinas recolonizaron de forma natural las parcelas de restauración. Esto elevó la diversidad a 13 de las 17 especies de Malasia en la zona, incluyendo un nuevo registro para el país: Halophila nipponica. También se registró el retorno de más de 100 especies de invertebrados.
Antecedentes: Un ecosistema dañado por el desarrollo
En 2014, el dragado para el proyecto de recuperación de tierras «Forest City» dañó gravemente el banco de Merambong, uno de los más extensos de Malasia. El Departamento de Medio Ambiente emitió una orden de alto, pero 10 hectáreas de pradera marina ya estaban destruidas. Esto llevó al desarrollador a financiar el programa de restauración científica.
Cierre: Implicaciones para la región
El estudio demuestra que las praderas degradadas por el desarrollo costero pueden revitalizarse. Expertos regionales, como Milica Stankovic de la Universidad Prince of Songkhla, señalan que este enfoque de múltiples especies ofrece una estrategia viable para la restauración en el Indo-Pacífico, donde no existe un método único. El caso subraya la necesidad de incluir las praderas marinas en la regulación ambiental y de asegurar una supervisión para evitar la sobreexplotación de áreas donantes.