Un informe británico alerta de que el colapso ecológico es la mayor amenaza para la seguridad global
Un informe del gobierno británico alerta de que la degradación de los ecosistemas, con posibles colapsos desde 2030, supone una amenaza profunda para la seguridad nacional y la estabilidad global, más allá de los riesgos convencionales.
Evaluación de seguridad del Reino Unido alerta sobre colapso ecosistémico
La degradación de los ecosistemas globales amenaza la seguridad nacional y la prosperidad. Un informe del gobierno del Reino Unido, publicado en enero de 2026, señala que este riesgo es más profundo que las amenazas convencionales y subestima los modelos económicos actuales.
La naturaleza en la agenda de seguridad
La evaluación identifica el mecanismo del colapso: al degradarse los ecosistemas, fallan servicios como la regulación hídrica o la polinización. Estas consecuencias prácticas derivan en cosechas fallidas, escasez de agua y riesgos para la salud pública. El riesgo de seguridad aparece cuando estas presiones se combinan y refuerzan, pudiendo generar inestabilidad, desplazamientos forzados o conflictos.
Puntos de no retorno fuera de la zona segura
El estudio coincide con investigaciones sobre puntos de inflexión planetarios, umbrales que provocan cambios rápidos e irreversibles. Señala ecosistemas clave como la Amazonía, el Congo, los bosques boreales, el Himalaya y los arrecifes de coral del sudeste asiático. Existe la posibilidad real de colapsos tempranos desde la década de 2030. La humanidad opera fuera de la zona segura en al menos seis de nueve límites planetarios.
Los modelos económicos pasan por alto los extremos
Los modelos económicos dominantes no incorporan adecuadamente estos shocks, proyectando un crecimiento estable. Investigadores de la Universidad de Exeter y Carbon Tracker advierten de este fallo. Los actuarios del Institute and Faculty of Actuaries alertaron en 2025 de que la economía global podría enfrentar una pérdida del 50% del PIB hacia finales de siglo bajo un riesgo climático catastrófico. El PIB, al ser una métrica de flujo, no contabiliza adecuadamente la pérdida de capital natural.
La atención pública se dispersa ante riesgos crecientes
La evidencia no cala en la narrativa pública porque la crisis es difusa y llega en shocks repetidos. Sin embargo, el Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial sitúa cuatro riesgos climáticos y ecosistémicos entre los cinco más graves a diez años. El peligro ataca los cimientos de la seguridad alimentaria, los sistemas hídricos, la salud pública y la cohesión social.
Antecedentes: Un cambio de perspectiva estratégica
Robert Muggah, del Instituto Igarapé, argumenta que los puntos de inflexión climáticos y la pérdida de biodiversidad a gran escala suponen una amenaza más profunda para la seguridad global que muchos riesgos convencionales. Sostiene que proteger y restaurar la naturaleza, junto con una transición energética rápida, no es una preocupación ambiental secundaria, sino una estrategia central de seguridad y economía.
Cierre: Las implicaciones de la inacción
La evaluación del Reino Unido enfatiza que proteger y restaurar los ecosistemas suele ser más barato y confiable que intentar hacer frente a las consecuencias tras el colapso. La solución implica mitigación basada en la naturaleza, finanzas que premien resultados ecológicos y una transición energética justa. El riesgo es sistémico, compuesto y cada vez más visible, pero la priorización en política y finanzas no parece reflejarlo.