Los bosques enfrían y regulan el clima local más allá de almacenar carbono
Una revisión científica en ‘Science’ afirma que los bosques intactos moderan el clima local, enfriando el aire hasta 6°C y regulando el agua. Estos beneficios, clave para la adaptación climática, están subrepresentados en las políticas actuales.
Revisión científica afirma que los bosques ayudan a vivir con el cambio climático
Los bosques intactos pueden enfriar el aire circundante hasta 6°C. Un artículo en la revista ‘Science’ concluye que los bosques influyen en el clima local moderando temperaturas extremas y regulando el agua, lo que afecta directamente al bienestar humano. Estos efectos son más fuertes a escala local.
Los bosques como infraestructura climática local
El artículo “More than mitigation: The role of forests in climate adaptation” sintetiza investigaciones que muestran cómo los bosques regulan el clima mediante procesos físicos. Actúan como amortiguadores térmicos: en casi cien lugares, las temperaturas diurnas dentro de los bosques fueron unos 4°C más bajas que en áreas abiertas cercanas. En climas más cálidos, el enfriamiento puede superar los 6°C.
Consecuencias de la deforestación
La pérdida de bosque altera las condiciones de vida. Un estudio de 2025 estimó que la deforestación en los trópicos ha expuesto a cientos de millones de personas a mayores temperaturas. El calentamiento local por la deforestación puede rivalizar con los efectos del cambio climático global en el mismo período.
La regulación del agua y la importancia del contexto
Los bosques también interceptan la lluvia y recargan aguas subterráneas. En regiones húmedas, esto puede reducir el riesgo de inundaciones. Sin embargo, en áreas más secas, una mayor cobertura arbórea puede reducir la disponibilidad de agua en ríos aguas abajo. La revisión enfatiza que los mayores beneficios climáticos se producen donde los bosques son nativos.
Mecanismos a gran escala y evidencia en Borneo
A escalas mayores, los bosques influyen en procesos atmosféricos, como la formación de nubes y el reciclaje de humedad para lluvias. En Borneo, la pérdida de bosque se ha vinculado a aumentos de temperatura y disminuciones de lluvia. Las áreas que retuvieron sus bosques mostraron condiciones más estables.
Repercusión en políticas climáticas
Los hallazgos presentan los bosques como una forma de infraestructura climática. Sus servicios de adaptación están subrepresentados en las políticas climáticas, que suelen medirlos principalmente en toneladas de carbono. La planificación de adaptación a menudo se centra en obras de ingeniería, pero proteger los bosques existentes puede ofrecer beneficios comparables a menor coste.
Los bosques van más allá del almacenamiento de carbono
Durante décadas, el argumento dominante para proteger los bosques se ha centrado en el carbono. Los árboles absorben dióxido de carbono, lo almacenan y frenan la acumulación de gases de efecto invernadero. La nueva revisión científica sugiere que este énfasis pasa por alto otras formas en que los bosques moldean el clima y el bienestar humano.
Implicaciones para la adaptación climática
Los bosques no solo ralentizan el cambio climático; ayudan a las sociedades a vivir con él. A medida que se intensifican las olas de calor y los patrones de lluvia se vuelven erráticos, el valor de esta función resulta más evidente. Sin embargo, no son una solución universal: una forestación mal planificada puede afectar al suministro de agua y no protegen completamente del calentamiento global.