Ascenso a 5.000 metros por acueductos glaciares se convierte en atracción turística en Bolivia
Un ascenso a casi 5.000 metros en el nevado Chacaltaya, siguiendo acueductos que transportan agua de deshielo, se ha convertido en una ruta turística de dificultad media. El reto principal es la altitud y el vértigo, culminando en la Laguna Canadá.
Sendero de acueductos glaciar en Chacaltaya atrae a turistas en Bolivia
Un ascenso a casi 5.000 metros entre acueductos que transportan agua glaciar se ha convertido en un atractivo turístico. La ruta está ubicada en el nevado Chacaltaya, frente al Huayna Potosí, y culmina en la Laguna Canadá.
Un recorrido de dificultad media con riesgos por altura y vértigo
El guía turístico Gustavo Cárdenas califica la ruta de dificultad media. El sendero es angosto y no apto para personas con vértigo. Algunos visitantes se paralizan por el miedo y requieren asistencia. En ciertos tramos hay barandas, pero la mayor parte del camino carece de instalaciones y los excursionistas avanzan al borde de abismos de hasta 100 metros.
La altitud como principal reto para senderistas
Uno de los principales retos es la falta de oxígeno a casi 5.000 metros, que exige aclimatación. Quienes más dificultades presentan son extranjeros que viven a nivel del mar o bolivianos provenientes del oriente del país, región de baja altitud.
El agua del deshielo marca el ritmo de la caminata
El trayecto sigue los acueductos que conducen agua del deshielo glaciar hacia comunidades. Por la mañana el caudal es reducido, pero tras la exposición al sol el volumen aumenta y ya no es posible caminar por el acueducto, obligando a desplazarse por un estrecho camino junto al precipicio.
Antecedentes: Un circuito que incluye historia y cultura
Antes de la caminata, el tour incluye una visita al cementerio de Milluni, conocido como el cementerio más alto del mundo. En él reposan mineros que murieron en la masacre de San Juan de 1965. Actualmente el lugar forma parte del circuito de turismo histórico.
Cierre: El atractivo contrasta con la agonía de los glaciares
La situación contrasta con los datos sobre glaciares. Según estudios de la Universidad Mayor de San Andrés, Bolivia ha perdido el 57 % de su superficie glaciar en 50 años. La FAO alertó que los glaciares agonizan y algunos podrían desaparecer en 20 años, con graves consecuencias para las poblaciones que dependen de su agua.