Estados Unidos investiga prácticas comerciales de la UE, China e India
La Oficina del Representante Comercial de EE.UU. investiga a China, la UE, India y otros socios por posibles prácticas desleales. La investigación, que concluirá antes de julio, podría derivar en nuevos aranceles a las importaciones.
Estados Unidos investiga a socios comerciales clave por prácticas desleales
La investigación podría derivar en nuevos aranceles este verano. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ha iniciado una investigación bajo la Sección 301 contra varios socios comerciales. Este procedimiento se produce después de que el Tribunal Supremo anulara el mes pasado parte de la política arancelaria anterior.
Ampliación del alcance de la investigación
El Representante Comercial, Jamieson Greer, anunció que la investigación incluye a China, la Unión Europea (UE), India, Japón, Corea del Sur y México. El objetivo es determinar si estos países han incurrido en prácticas comerciales desleales. La investigación también abarca a otras economías como Vietnam, Tailandia y Suiza. Canadá, sin embargo, no aparece en la lista de investigados.
Plazos y posibles consecuencias
Greer espera concluir las investigaciones antes de julio, cuando expiran los aranceles temporales impuestos en febrero. Si se hallan prácticas desleales, Estados Unidos podría imponer nuevos impuestos a las importaciones de los países afectados. La administración afirma que busca proteger su base industrial de la capacidad y producción excesivas de otras naciones.
Antecedentes: Una respuesta a una derrota judicial
Esta medida llega semanas después de que el Tribunal Supremo estadounidense dictaminara que los aranceles globales impuestos por la administración anterior en abril del año pasado eran ilegales. Tras esa decisión, se anunciaron nuevos aranceles globales temporales, cuya tasa ha sido objeto de variaciones y anuncios de incrementos por parte de la administración.
Cierre: Reforzar la posición y un contexto diplomático clave
La investigación ofrece a la administración una vía para reconstruir su argumentación y mantener una amenaza arancelaria creíble. Este movimiento se produce en un momento en que altos funcionarios estadounidenses se reunirán con sus homólogos chinos en París, en unas conversaciones que pretenden sentar las bases para una cumbre bilateral prevista a finales de marzo.