Tu periódico digital

Brasil avanza en agricultura regenerativa mientras la deforestacion sigue presionando ecosistemas

Brasil impulsa proyectos de agricultura regenerativa, como REVERTE, para restaurar pastos degradados y reducir la presión sobre la Amazonía. Expertos advierten que sin una gobernanza firme, el aumento de productividad podría fomentar una mayor expansión agrícola.

Imagen sin título
Imagen sin título / Autor no disponible / Mongabay

Brasil impulsa agricultura regenerativa para restaurar pastos degradados

El agronegocio causa más del 90% de la deforestación en Brasil. Proyectos como REVERTE buscan restaurar millones de hectáreas de pastizales degradados para reducir la presión sobre ecosistemas como la Amazonía y el Cerrado, aunque expertos advierten de que sin una gobernanza firme, las ganancias en productividad podrían fomentar una mayor expansión.

Innovación agrícola con un doble rostro

La innovación que transformó estados como Mato Grosso en potencias agrícolas globales ahora se dirige a reparar tierras degradadas. Sin embargo, el sector es responsable de la mayor parte de la deforestación y de un cuarto de las emisiones nacionales. La ganadería extensiva y la soja son los principales motores de la pérdida de vegetación nativa.

El proyecto REVERTE: financiación y regeneración

Liderado por la suiza Syngenta y la ONG The Nature Conservancy (TNC), y financiado por Itaú BBA, REVERTE pretende restaurar 1 millón de hectáreas para 2030. Ofrece créditos a bajo interés y apoyo técnico a agricultores. Hasta 2026, el programa ha incorporado 411 fincas y está restaurando 281.800 hectáreas.

La escala del desafío y los límites de la restauración

Brasil tiene unos 100 millones de hectáreas de pastos degradados. El gobierno pretende restaurar 40 millones para 2033. No obstante, expertos como Edgar de Oliveira Rosa, de WWF Brasil, advierten de que restaurar no es suficiente. Se necesitan políticas públicas para frenar la expansión y compromisos vinculantes del sector privado para no comprar productos de áreas deforestadas.

Riesgo de efecto rebote

Existe el riesgo de que las ganancias en productividad, en lugar de aliviar la presión, hagan más competitivos a los agricultores y estos expandan sus operaciones hacia nuevas áreas, según advierten los expertos consultados.

De la degradación a la productividad: un caso práctico

En la finca de la familia Biancon, en Mato Grosso, se ha mejorado la estructura del suelo mediante prácticas regenerativas, permitiendo cultivar algodón, maíz y soja en tierras antes erosionadas por la ganadería. Un agrónomo de Syngenta señaló que la finca ha pasado de ser improductiva a tener rendimientos cercanos a la media nacional.

Antecedentes: La transformación de un bioma

Mato Grosso, en el corazón agrícola de Brasil, tenía un 90% de su área cubierta por vegetación nativa. Desde los años 70, la innovación agrícola y las políticas públicas impulsaron un avance rápido de la frontera agropecuaria, convirtiendo la región en una potencia productiva a costa de una extensa deforestación.

Cierre: Un camino complejo por delante

La colaboración entre el sector agrícola y las organizaciones ambientales se considera clave, pero es un desafío en un contexto polarizado. La señal de que grandes actores como Syngenta e Itaú se enfoquen en la regeneración es importante, pero la escala de la financiación necesaria para transformar los sistemas alimentarios es muy superior a los fondos climáticos actuales. El éxito dependerá de combinar la innovación con una gobernanza territorial robusta.

Ir a la fuente de la noticia