Rescatan a una ballena jorobada varada en la costa norte de Alemania
Un ejemplar joven de ballena jorobada permanece varado en una playa alemana. Los equipos trabajan contra reloj para dragar un canal y devolverlo al mar, aunque las posibilidades de éxito son escasas.
Rescatistas intentan salvar a una ballena jorobada varada en la costa alemana
Un ejemplar joven de 12 a 15 metros y 15 toneladas permanece varado desde el lunes en una playa de Schleswig-Holstein. Los equipos de rescate trabajan contra reloj para crear un canal y devolverlo al mar.
Una operación contra reloj en condiciones adversas
La operación, calificada como una carrera contrarreloj, se desarrolla en la bahía de Lübeck. Excavadoras han sido desplegadas para dragar un canal que conduzca al animal hacia aguas profundas. Las condiciones son difíciles por un viento helado del este. El rescate está generando un gran interés y se retransmite en directo desde Timmendorfer Strand.
Estado del animal y causas posibles del varamiento
Expertos del Instituto de Investigación de Vida Silvestre Terrestre y Acuática (ITAW) indican que es un macho joven. Se cree que pudo quedar previamente enredado en una red de pesca, ya que aún tiene cuerda en la boca. El biólogo marino Robert Marc Lehmann informó que su piel «se ve terrible», pero el animal está reactivo. Otras hipótesis, según la radiotelevisión pública NDR, sugieren que pudo buscar un lugar de descanso final o adentrarse accidentalmente en aguas someras.
Antecedentes: Un rescate con pronóstico reservado
Los intentos previos para mover a la ballena utilizando la marea alta, rotaciones o la estela de embarcaciones no han tenido éxito. Los rescatistas advierten de que las posibilidades de salvarlo son muy escasas, pero no se rinden. El animal lleva tres días en aguas poco profundas sin alimentarse, una situación muy estresante, aunque las ballenas pueden pasar semanas sin comer.
Cierre: El plan de acción final
La estrategia actual se centra en el canal de dragado. Robert Marc Lehmann explicó a NDR que esperan que la profundidad motive a la ballena a nadar. De no ser así, los equipos podrían tener que darle «un pequeño empujón». La operación continúa mientras el animal muestra signos de vida.