Resorts World Sentosa suspende la captura y cría de delfines en Singapur
El complejo Resorts World Sentosa en Singapur ha detenido la captura de delfines salvajes y su programa de cría en cautividad. Un panel de expertos decidirá el futuro de más de 20 delfines, capturados principalmente en las Islas Salomón hace más de una década.
Resorts World Sentosa de Singapur suspende captura y cría de delfines
El complejo Resorts World Sentosa (RWS) en Singapur ha detenido la captura de delfines salvajes y ha suspendido su programa de cría en cautividad. La instalación reúne a un panel de expertos para decidir el futuro de más de 20 delfines nariz de botella del Indo-Pacífico. La mayoría fueron capturados en las Islas Salomón entre 2008 y 2009.
Un futuro incierto para los cetáceos cautivos
La decisión se produce en un contexto global de creciente rechazo a mantener cetáceos en cautiverio. México prohibió esta práctica en 2025, uniéndose a países como Canadá, Francia o Chile. RWS no ha anunciado una política formal ni ha comentado la medida. Los entrenadores confirmaron que no se capturan ni crían nuevos delfines. El último nacimiento en la instalación fue hace siete años.
El controvertido origen de los delfines
El Oceanario de RWS obtuvo 27 delfines de las Islas Salomón. Su captura, organizada por el comerciante Christopher Porter, generó críticas internacionales. La ONG Animal Concerns Research and Education Society (ACRES) lideró campañas pidiendo su liberación. Al menos cuatro de los delfines originales murieron entre 2010 y 2014. RWS defiende que los animales reciben cuidados de alto nivel y que la exhibición tiene valor educativo y de conservación.
Antecedentes: Una captura que generó debate nacional
La importación de los delfines en 2013 desató un debate nacional en Singapur sobre la ética de mantener cetáceos en cautividad para entretenimiento. La campaña de ACRES, titulada «Los delfines más tristes del mundo», instó sin éxito a RWS a liberar a los animales.
La rehabilitación, un camino posible pero complejo
Expertos como Lincoln O’Barry, del Dolphin Project, señalan que la rehabilitación y posible liberación es viable, pero requiere gestión cuidadosa. El primer paso sería trasladarlos a un recinto marino natural (sea pen) para evaluar su capacidad de adaptación. Rob Lott, de Whale and Dolphin Conservation, añade que el retorno ideal sería a la población genéticamente distinta de las Islas Salomón, un proceso con obstáculos políticos y legales.
Cierre: Riesgo reputacional y presión ética
Los delfines cautivos suponen un riesgo reputacional para RWS en materia de sostenibilidad. La experta Darian McBain advierte de que mantener seres inteligentes y sensibles en cautiverio contradice los valores ambientales declarados. Subraya que el reconocimiento de personalidad jurídica para cetáceos por líderes indígenas polinesios en 2024 podría generar riesgos legales futuros para las instalaciones que los mantengan cautivos. La presión internacional y el acceso a financiación podrían exigir un cambio en la práctica empresarial.