Tony’s Chocolonely: El reto de crecer sin explotación laboral
Tony’s Chocolonely, liderada por Douglas Lamont, aspira a duplicar su tamaño mientras reduce el trabajo infantil al 4% en su cadena de suministro. La empresa paga una prima del 45% sobre el precio del cacao para garantizar ingresos dignos a los agricultores.
Tony’s Chocolonely busca duplicar tamaño combatiendo explotación
El consejero delegado de Tony’s Chocolonely, Douglas Lamont, busca duplicar el tamaño de la empresa mientras combate la explotación y el trabajo infantil en la industria del cacao. La empresa, fundada en 2005, paga una prima del 45% sobre el precio en origen para garantizar un ingreso digno a los agricultores de África Occidental.
Estrategia de cadena de suministro ética
La empresa ofrece contratos asimétricos a largo plazo que permiten a los agricultores vender a otro comprador si encuentran un precio más alto. «Les ofrecemos contratos a largo plazo, contratos asimétricos, de modo que siempre les compraremos a ese precio que garantiza un ingreso digno», explicó Lamont.
Resultados en la reducción del trabajo infantil
Tony’s asegura haber reducido el trabajo infantil en su cadena de suministro hasta alrededor del 4%, frente al 40% estimado en el sector. «Esa combinación de factores hace que el agricultor tenga algo más de dinero en el bolsillo», afirmó el consejero delegado.
Impacto del precio del cacao y cambio climático
El precio del cacao subió un 17,9% en la UE en 2025, aunque en 2026 se ha revertido parcialmente. Lamont afirmó que «no celebran esos precios bajos» y buscan un precio estable que garantice un ingreso digno al agricultor, invirtiendo en productividad para mitigar los efectos del cambio climático.
Origen de la empresa y regulación
Tony’s Chocolonely fue fundada en 2005 por el productor neerlandés Teun van de Keuken tras descubrir la explotación en la cadena de suministro del chocolate. La regulación de la UE sobre deforestación introduce trazabilidad para que cada empresa sepa de qué fincas procede su cacao.
Implicaciones del modelo de negocio
Lamont sostiene que hay un argumento económico y moral para pagar un ingreso digno, lo que permite reducir el trabajo infantil y la deforestación. En 2025, la marca creció un 20% en valor, superando los 240 millones de euros de facturación, con Estados Unidos como primer mercado.