El gato montés europeo se debate entre la recuperación y la extinción local
La cría de una camada en los Montes Lusacia, República Checa, supone un hito para el gato montés europeo, en peligro crítico en el país. Sin embargo, mientras Centroeuropa se recupera, Escocia e Iberia se encaminan a la extinción local por atropellos, caza e hibridación.
El gato montés europeo afronta extinciones locales mientras se recupera en Centroeuropa
La cría de una camada en los Montes Lusacia (República Checa) supone un hito para una especie en peligro crítico en el país. Sin embargo, mientras algunas poblaciones centroeuropeas muestran signos de recuperación, otras en Escocia y la península ibérica se encaminan hacia la extinción local.
Recuperación excepcional en la República Checa
Conservacionistas han confirmado el nacimiento de al menos tres crías de gato montés europeo (Felis silvestris) en los Montes Lusacia. Los padres, Jonáš y Tonka, son los primeros ejemplares localizados en la zona en casi un siglo. Kristýna Chroboková, coordinadora de la ONG Hnutí DUHA Šelmy, califica de “excepcionales” los registros genéticos de reproducción. Además, Jonáš ha sido verificado genéticamente como un gato montés puro, un hallazgo “poco garantizado” en paisajes con alta densidad de gatos domésticos. Martin Duľa, investigador de la Universidad Mendel de Brno, subraya que se trata de “dispersión natural pura, sin asistencia humana”.
Un mosaico de recuperación y riesgo de extinción
La especie está catalogada como de “preocupación menor” por la UICN a nivel global, pero su situación varía enormemente por países. En Alemania y Francia las poblaciones se recuperan gracias a la protección del hábitat y la reducción de la presión cinegética. En Italia, la especie fue reclasificada de “casi amenazada” a “preocupación menor” en 2022, aunque las poblaciones están fragmentadas en cuatro grupos. Por el contrario, el gato montés escocés fue declarado funcionalmente extinto en estado salvaje en 2018, aunque un programa de cría en cautividad ha liberado unos 40 ejemplares en el Parque Nacional Cairngorms. Pedro Ribeiro, biólogo de Rewilding Portugal, estima que la población lusa ronda los 100 individuos y decrece, encaminándose a la extinción funcional. En el sur de España, expertos como Mariola Sánchez-Cerdá (Universidad de Granada) advierten de que la población merecería el estatus de “vulnerable” o “en peligro”, aunque oficialmente no está catalogada como amenazada.
Factores de declive: carreteras, caza e hibridación
Un estudio con 211 ejemplares reveló que los atropellos causan el 57% de las muertes de gatos monteses; la caza furtiva, un 22%. A esto se suma la fragmentación del hábitat, la baja diversidad genética y la hibridación con gatos domésticos, un problema notable en Escocia y la República Checa. Enfermedades transmitidas por parásitos y virus de gatos y perros domésticos también los amenazan. Incluso la exitosa reintroducción del lince ibérico en España ha desplazado a gatos monteses al competir por las mismas presas; una hembra estudiada durante siete años murió atropellada tras ser desplazada a un hábitat marginal.
Lecciones del lince y el precedente escocés
Los conservacionistas señalan que la recuperación del lince ibérico demuestra que una acción sostenida funciona. En Portugal se plantea usar las mismas instalaciones de cría del lince para el gato montés, siguiendo el modelo escocés. Sánchez-Cerdá insta a las autoridades españolas a cambiar la categoría de amenaza del gato montés para iniciar su protección. David Barclay, de Saving Wildcats, advierte: “Si no prestamos atención, corremos el riesgo de perderlos en algunos países”.