Comunidades pesqueras e indígenas se oponen al auge de renovables en bastión de Marcos
Pescadores y comunidades indígenas de Ilocos Norte, feudo de Marcos, denuncian que los proyectos eólicos y solares amenazan sus medios de vida y territorios sin consentimiento previo.
Filipinas: comunidades pesqueras e indígenas temen auge renovable en feudo de Marcos
El auge renovable en Ilocos Norte amenaza medios de vida de pescadores y comunidades indígenas, según denuncias recogidas en el texto. Pescadores locales temen que los proyectos eólicos marinos en sus caladeros tradicionales alteren la vida marina y las rutas de pesca. Un consejo tribal intenta detener la expansión de una granja solar que, según denuncian, no obtuvo su consentimiento.
El «capital renovable» en tensión con los lugareños
Ilocos Norte, provincia natal del presidente Ferdinand Marcos Jr., aspira a ser el «capital renovable del sudeste asiático», con decenas de proyectos. Sin embargo, pescadores e indígenas ven estas iniciativas como una amenaza y temen asumir la carga del desarrollo energético sin recibir beneficios reales, según el texto. El sacerdote Arvin Mangrubang, líder de la coalición Salwadan, cree que los proyectos provocarán acaparamientos de tierras y destrucción de recursos naturales. La provincia ha creado un centro de promoción de inversiones y ha eximido del impuesto a la propiedad para atraer inversores.
Proyecto eólico BuhaWind: temor en la costa
El proyecto eólico marino BuhaWind, una empresa conjunta de 350.000 millones de pesos, planea instalar turbinas en la costa de cinco municipios donde residen 7.000 pescadores registrados. Tony Tabat, líder de una asociación de pescadores, afirma que ningún representante del proyecto o del gobierno ha consultado a su aldea. Tabat dice que, con las turbinas, tendrían que navegar 100 kilómetros mar adentro para pescar, una distancia peligrosa. La empresa asegura que las turbinas tendrán grandes espacios para el paso de barcas y que concluyeron una campaña informativa en febrero de 2026.
Dudas científicas sobre el impacto ambiental
La subsecretaria del Departamento de Energía, Rowena Guevara, afirma que cuando las turbinas funcionen, los peces «volverán con venganza». Sin embargo, la investigación del Centro de Ciencias Pesqueras y Acuícolas (Cefas) del Reino Unido halló resultados no concluyentes sobre los efectos de la eólica marina en la biodiversidad. El científico Narod Eco, del grupo AGHAM, pide más áreas marinas protegidas. Un estudio del grupo ICRED advierte de que el ruido y las vibraciones podrían alterar la distribución de la vida marina y que el proyecto abarca 754 km², desplazando aves en 10-24 km a la redonda.
El conflicto por la granja solar sin consentimiento
El jefe tribal Joseph Padama denuncia que la empresa Energy Logics Development Inc. (ELPI) comenzó a construir una granja solar de más de 200 hectáreas en sus tierras ancestrales sin el consentimiento de la tribu Masamuyao Isneg Yapayao. La Comisión Nacional de Pueblos Indígenas (NCIP) reconoció la superposición con tierras tribales, pero la construcción ya había comenzado. Aunque la NCIP pidió en enero de 2026 diferir las operaciones, en febrero estas continuaban. La empresa hermana Nanchao Renewable Energy cortó 1.500 árboles maduros para expandir la instalación. El oficial legal de la NCIP, Jifford Rosqueta, califica la situación de «violación» y afirma que las empresas incurrirán en multas retroactivas.
Las implicaciones de una transición energética cuestionada
Joanna Sta. Isabel, de 350.org, afirma que las empresas deben respetar los derechos comunitarios y evitar daños ecológicos, señalando que la privatización del sector energético filipino relega la justicia social. Ed Singson, pescador de Pasuquin, se pregunta «¿qué será de nosotros?» y teme que los residuos de la construcción del parque eólico envenenen el alga gamet, un sustento clave. El texto refleja que los proyectos no pueden revertirse y que la población local duda de recibir beneficios reales del auge renovable promovido en la provincia.