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Una comunidad neozelandesa saca a la luz a sus murciélagos autóctonos en peligro

180 voluntarios del proyecto Finding Franklin Bats protegen al murciélago de cola larga, especie en peligro crítico de extinción, en la región de Franklin, Nueva Zelanda.

Un murciélago de cola larga de Nueva Zelanda (Chalinolobus tuberculatus) en una imagen de archivo.
Un murciélago de cola larga de Nueva Zelanda (Chalinolobus tuberculatus) en una imagen de archivo. / hrubbo via iNaturalist (CC BY-NC 4.0) / Mongabay

Un grupo comunitario salva al murciélago neozelandés en Franklin

180 voluntarios participan en Finding Franklin Bats, un proyecto que ha crecido de 50 a más de 180 miembros en tres años para proteger al murciélago de cola larga (Chalinolobus tuberculatus), especie en peligro crítico de extinción.

El descubrimiento que despertó una comunidad

Hace 23 años, Billy Mclean vio una sombra en el bosque de Franklin y supo que había murciélagos. Tras años de ridículo, ahora es miembro activo de Finding Franklin Bats (FFB), el primer grupo de investigación comunitario del país dedicado a los murciélagos. El proyecto nació en 2023 cuando el Ayuntamiento de Auckland sugirió que voluntarios locales, en lugar del consejo, dirigieran los censos en propiedades privadas.

Una especie olvidada

Nueva Zelanda tiene tres especies nativas de murciélagos, el pekapeka en maorí. Una probablemente extinta y dos en peligro: el de cola larga (Chalinolobus tuberculatus), crítico, y el de cola corta (Mystacina tuberculata), vulnerable. La deforestación fragmenta su hábitat y los deja expuestos a depredadores invasores como zarigüeyas y gatos.

Antecedentes: el vacío de investigación

El Departamento de Conservación (DOC) tiene recursos limitados fuera de parques nacionales. Los monitoreos privados apenas informan a las comunidades. Grant Temporo, de la Universidad de Waikato, afirma que el estado general de los murciélagos es «una gran incógnita».

Cómo funciona el proyecto

FFB organiza batwalks gratuitos, forma a propietarios en el uso de detectores y monitoriza colonias dos veces al año. En 2026, capturaron y procesaron 100 murciélagos, récord del programa. La investigadora Natasha Bansal destaca que la alta proporción de juveniles indica que el control de depredadores protege a las crías.

Apoyo indígena y empleo local

Seis de los siete empleados de FFB son miembros de comunidades indígenas. Zion Flavell, de la tribu Ngāti te ata, se ha certificado en manejo de murciélagos y busca que su pueblo investigue de forma independiente.

Implicaciones: un modelo para la conservación

En marzo, el DOC seleccionó a FFB para organizar una conferencia internacional de pekapeka. Colin O’Donnell, asesor del DOC, considera que el modelo comunitario «es el camino a seguir» y está alineado con el plan nacional de biodiversidad. Billy Mclean resume el cambio: la comunidad ahora celebra «sus murciélagos».

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