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Operativo policial-militar enfrenta violencia extrema en carretera La Paz-Oruro

El operativo «Corredor Humanitario Banderas Blancas» se retiró tras sufrir ataques con dinamita y la toma de un rehén. Grupos violentos atacaron el convoy en la carretera La Paz-Oruro, forzando el repliegue de las fuerzas del orden.

Violencia. Arriba, las oficinas de la Aduana y Vías Bolivia, tras ser atacadas y quemadas; abajo, un minibús incendiado y el
Violencia. Arriba, las oficinas de la Aduana y Vías Bolivia, tras ser atacadas y quemadas; abajo, un minibús incendiado y el sargento que fue retenido. / RRSS / Diario Correo del Sur

La violencia obliga a repliegue en operativo de desbloqueo en Bolivia

El operativo «Corredor Humanitario Banderas Blancas» se retiró tras sufrir ataques con dinamita y la toma de un rehén. Los hechos ocurrieron el 23 de mayo de 2026 en la carretera La Paz-Oruro. El Gobierno buscaba permitir el ingreso de alimentos y medicinas a La Paz. Grupos violentos atacaron con piedras y explosivos, quemaron oficinas públicas y retuvieron a un policía.

Resistencia armada y daños a infraestructura pública

El convoy de 150 vehículos partió desde El Alto. La maquinaria pesada logró habilitar el paso en zonas como Achica Arriba. En sectores como Ventilla, Senkata y el cruce Layuri, los bloqueadores atacaron con piedras desde hondas y detonaron cargas de dinamita. Los efectivos respondieron con agentes químicos. Los manifestantes se rearticularon y cerraron vías en Senkata, Puente Bolivia y la autopista La Paz-El Alto.

Quema de vehículos y toma de rehén

En el cruce Layuri, un grupo incendió un vehículo de transporte de pasajeros vacío. Los manifestantes saquearon y prendieron fuego a las oficinas de Vías Bolivia. En Senkata, personas en estado de ebriedad retuvieron a un sargento de policía que vestía de civil. El agente fue golpeado y obligado a grabar un video como rehén. Horas después, agentes de inteligencia lo liberaron. El comandante regional Fernando Rojas declaró que el efectivo fue «retenido, mellado, vejado y torturado».

Emboscadas y repliegue de las fuerzas del orden

El operativo no pudo continuar. Al llegar al peaje Vilaque-Copata, el contingente detectó amenazas de emboscada y explosiones. Los uniformados dieron marcha atrás para buscar rutas alternas. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien lideró el operativo, tomó rutas alternas por seguridad. Zamora afirmó: «He sentido mi vida en riesgo». Periodistas que cubrían la intervención también huyeron ante la amenaza.

Ataque a minibús oficial y oficinas de la Aduana

Un grupo de bloqueadores incendió un minibús del Ministerio de Gobierno en el cruce Layuri. El vehículo transportaba funcionarios y periodistas. El director de Comunicación, Carlos Rodríguez, confirmó que los ocupantes escaparon sin daños. Los periodistas perdieron sus equipos de trabajo. Las oficinas de la Aduana Nacional en Achica Arriba fueron tomadas, saqueadas e incendiadas. La Aduana rechazó los actos y advirtió que la destrucción representa un atentado contra bienes públicos. En la misma zona, Vías Bolivia sufrió el ataque y la quema de su estación de peaje y de viviendas de recaudadores. El director Raúl Bueno condenó los hechos.

Origen del conflicto: carretera bloqueada y escasez en La Paz

La carretera La Paz-Oruro estaba bloqueada con piedras, bloques de cemento, troncos y tierra. El Gobierno desplegó el operativo militar para despejar la vía y permitir el paso de alimentos, combustible y medicinas. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que «no hay ningún deceso» vinculado a la intervención y denunció desinformación en redes sociales. Gálvez aseguró que no se emplearon armas letales. La CSUTCB evista instruyó a sus afiliados masificar los bloqueos.

Diálogo convocado y escalada de la protesta

El Gobierno convocó al diálogo para el 24 de mayo a las 9:00. Persistían más de 50 puntos de bloqueo en seis departamentos, la mayoría en La Paz. Sin embargo, la CSUTCB evista, según un documento en redes sociales, instruyó a sus afiliados masificar los bloqueos. La violencia y la destrucción de infraestructura pública marcan la crisis. Los ataques con explosivos y la retención del sargento reflejan la escalada del conflicto.

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