Elecciones en Perú: el temor a un resultado ajustado dispara la alerta de conflicto
El balotaje en Perú entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez amenaza con un conflicto por la paridad en las urnas y la negativa de Fujimori a reconocer los resultados, según especialistas.
Perú teme conflicto si el balotaje no tiene un ganador claro
El balotaje de este domingo entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez puede acabar en un conflicto si las urnas no determinan un ganador claro, según advierten especialistas en opinión pública y encuestas. La paridad entre ambos candidatos y la negativa de Fujimori a reconocer los resultados generan un clima de desconfianza.
Un escenario de paridad y desconfianza
Los análisis que circulan entre diplomáticos y la prensa confirman la paridad entre los dos postulantes, con una leve diferencia de unas pocas décimas a favor de Sánchez. Hernán Chaparro, especialista en opinión pública de la Universidad de Lima, señala que “si el resultado no tiene una diferencia de punto y medio por lo menos, esto se va a poner muy complicado”. Keiko Fujimori evitó comprometerse a reconocer los resultados: “vamos a ver”, afirmó.
Acusaciones de fraude sin pruebas
Un aliado importante de Fujimori, el exalcalde de Lima Rafael López Aliaga, ha planteado la posibilidad de un fraude y calificó a la Oficina Nacional de Procesos Electorales y al Jurado Nacional de Elecciones “como una vergüenza”. López Aliaga insiste en que “le robaron los votos” para no llegar al balotaje, pero no ha aportado evidencias. Sánchez se ha distanciado de esas denuncias, que califica de irresponsables y que buscan “infundir temor y miedo ante un posible cambio político”.
Dos mundos enfrentados
Chaparro remarca que existe un choque entre dos mundos: “el de la ciudad y el de la sierra”, con poblaciones como de dos países que no se quieren y donde pesa “una cultura muy racista”. En Lima, Keiko tiene una intención de voto de 54,8 % contra 30,2 % de su rival. En el ámbito rural, Sánchez encabeza con 58,7 % contra 25,5 %.
Corrupción e identidad como ejes
Chaparro explica que se experimenta un desgaste de todo el sistema político. Señala que hay “corrupción en el caso de Fujimori, también corrupción con el ex presidente golpista aliado de Sánchez, y en el centro, corrupción con el ex presidente Vizcarra, en la cárcel”. Sánchez utiliza símbolos como el enorme sombrero blanco, característica de Castillo, para conectar con el interior profundo del país.
La sombra del voto nulo y la fragmentación
Chaparro afirma que “Keiko y Sánchez sumados tienen alrededor del 20 %” del voto emitido, y que “hay 80 % que no votó por ellos”. Un periodista como César Hildebrandt y un político centrista como Jorge Nieto han invitado públicamente a la gente a votar nulo. Sánchez ha armado un frente que no es más que “un pegoteo de diferentes corrientes”, mientras que del lado de Keiko ha aparecido “un antikeikismo” por su gestión en el Congreso.
Implicaciones de un resultado incierto
La falta de un ganador claro y la desconfianza en el sistema electoral podrían desencadenar un conflicto. La negativa de Fujimori a reconocer los resultados y las acusaciones de fraude sin pruebas alimentan un clima de imprevisibilidad y polarización en un país con una profunda división cultural y un descontento generalizado con la clase política.