La minería de arena en el Mekong destruye hogares y medios de vida en Camboya
El gobierno camboyano asegura que la minería de arena no causa la erosión en los ríos Mekong y Bassac, pese a que científicos y residentes señalan el colapso de riberas y la pérdida de hogares y medios de vida.
Camboya niega que la extracción de arena erosione el Mekong
La extracción de arena por empresas vinculadas a la élite política ha sido señalada como causa del colapso de riberas en los ríos Mekong y Bassac en Camboya, afectando hogares y medios de vida de los residentes, mientras el gobierno asegura que la actividad no es responsable de la erosión.
Riberas colapsadas por la minería de arena
Residentes de Roka Koang culpan a la extracción de arena de perder sus viviendas y medios de vida basados en la pesca y el turismo. Voi Thy relató que, desde que comenzó la minería en 2015, ha tenido que mover su casa repetidamente debido a los desprendimientos. La comunidad reportó un colapso de 200 metros en 2020 y otro en noviembre de 2021 que destruyó partes de la carretera y viviendas. Otras 20 familias se fueron tras el último derrumbe. «Quienes se quedan es porque no tienen otra opción», declaró Thy. El gobierno, sin embargo, niega la conexión entre la minería y la erosión.
Reparaciones insuficientes y restricciones
El gobierno ha realizado reparaciones en la ribera con sacos de arena y jaulas de rocas, pero residentes como Samnang denuncian que una excavadora dañó accidentalmente su casa durante las obras. Le ofrecieron 50 dólares para reparaciones, pero el encargado de la obra le dijo que no podía reconstruir su hogar hasta que terminen las defensas. No existe un plan de reubicación, según los afectados. Vinh Sothy, encargado de las obras de refuerzo, afirmó que las reparaciones no se deben a la minería sino al flujo del río, aunque admitió que el problema ha crecido en los últimos cinco a diez años, coincidiendo con el cambio de gestión de las licencias de extracción.
Científicos desmienten la postura oficial
Académicos de las universidades de Newcastle y Southampton calificaron el argumento gubernamental de que la minería ayuda a estabilizar las riberas como «un mito». Chris Hackney, Julian Leyland y Steve Darby explicaron que la extracción reduce el lecho del río y socava la base de las riberas, contribuyendo a los colapsos. Señalaron que la tasa de extracción en 2020 superó la reposición natural en 16 veces. Advirtieron que la minería afecta al lago Tonle Sap, una de las pesquerías más productivas del mundo, al alterar el flujo del agua y las migraciones de peces. Consideraron que la extracción de arena tiene un impacto tan grande o mayor que las presas en el delta del Mekong.
Vínculos políticos en las empresas mineras
Las tres empresas que operan en Roka Koang tienen conexiones con la élite camboyana. Global Green Energy Development estuvo liderada por Try Dalin, hija del magnate maderero Try Pheap, asesor del primer ministro y sancionado por EE. UU. Jin Ling Construction está vinculada a Prince Group, del empresario Chen Zhi, también asesor del primer ministro. Sophearoth Aphivath está dirigida por Meas Sophearoth, hija del excomandante general de las fuerzas armadas. Ung Dipola, director general del Ministerio de Minas y Energía, está casado con Seng Pisey, socia de Meas Sophearoth. Dipola negó tener conexiones privadas con la industria y afirmó que las licencias se otorgan según procedimientos, no por el estatus de los solicitantes.
Beneficios que no llegan a las comunidades
A pesar de los millones extraídos del río, los residentes no ven cambios positivos ni esperanza de justicia. Samnang recordó que la pesca y el turismo sostenían a la comunidad, pero ahora los peces y la isla han desaparecido. Los habitantes se ven forzados a recolectar caracoles o vender grava. Voi Thy declaró: «Somos demasiado pequeños para enfrentarnos a las empresas. Solo podemos ver cómo nuestra tierra desaparece». Ung Dipola informó que las empresas pagan regalías de 2 dólares por metro cúbico exportado y una tasa de exportación de 1,68 dólares, además de contribuir a un fondo comunitario. Sin embargo, solo 33 de los 69 proyectos apoyados por ese fondo desde 2016 se han completado.
Sin solución para los afectados por la erosión
La minería de arena impulsada por el auge de la construcción en Camboya, alimentada por inversiones chinas, provoca que las comunidades ribereñas pierdan sus hogares y medios de vida sin posibilidad de reubicación ni compensación. Los residentes enfrentan un futuro incierto mientras el gobierno mantiene su postura y las empresas, con vínculos políticos, continúan operando.