Bolivia revisa su estrategia energética para reducir la dependencia del gas natural
El Gobierno boliviano revisa su estrategia eléctrica para diversificar la matriz, actualmente dominada en un 63% por el gas. Nuevas normas, financiación internacional y proyectos como la planta solar Sud Chichas buscan incorporar más renovables.
Bolivia revisa su estrategia eléctrica para reducir la dependencia del gas natural
Más del 60% de la electricidad nacional se genera con gas natural. El Gobierno de Rodrigo Paz impulsa nuevas normas y proyectos para diversificar la matriz energética ante el riesgo de escasez del combustible y la presión por incorporar renovables.
Una matriz dominada por el gas
Un estudio del investigador Danny Revilla para el CEDLA detalla que, al 2022, el 63% de la generación eléctrica provenía de termoeléctricas. Las hidroeléctricas aportaban un 27%, seguidas de lejos por eólica (4%), solar (3%) y biomasa (3%). Esta dependencia del gas supone un riesgo ante la incertidumbre sobre el nivel de las reservas probadas.
Nuevas normas y financiación internacional
El Gobierno promulgó el Decreto Supremo 5549, que permite a grandes consumidores generar energía renovable e inyectar excedentes a la red. El viceministro Marcelo Blanco vinculó esta medida a una mayor participación privada. Paralelamente, la Unión Europea y Alemania destinarán 9 millones de euros en cooperación no reembolsable para apoyar la transición, en el marco del programa EU4ProTransición.
Proyectos en marcha y potencial regional
Se firmó un préstamo con la CAF por 110 millones de dólares para la planta solar Sud Chichas en Potosí, que tendrá 120 megavatios de capacidad. Revilla subraya que la transición debe considerar el potencial de cada región: el occidente para solar y geotérmica, y el oriente, como Santa Cruz, para eólica e hidroeléctrica.
Antecedentes: Una apuesta que mostró sus límites
A partir de 2010, Bolivia expandió la generación termoeléctrica para asegurar suministro barato y continuo. Este diseño, sin embargo, dejó al país atado a un solo combustible y ahora empieza a mostrar sus límites frente a la posible escasez o encarecimiento del gas.
Cierre: El camino hacia la diversificación
Las acciones recientes, que combinan marco normativo, financiación externa y proyectos concretos, apuntan a atraer inversión privada y generar un sistema eléctrico más diversificado y sostenible a mediano plazo, reduciendo la exposición al riesgo gasístico.