Los precios del gas suben en la UE mientras la electricidad baja por la estacionalidad
Los precios del gas doméstico subieron un 6,8% en la UE entre febrero y abril de 2026, según el índice HEPI. Bruselas, Berlín y Atenas registraron las mayores subidas, mientras que la electricidad bajó un 3,1% de media.
Los precios del gas suben en la UE por las tensiones en Oriente Medio
Los precios del gas doméstico subieron un 6,8% de media en las capitales de la UE entre febrero y abril de 2026, mientras que la electricidad bajó un 3,1%, según el índice HEPI.
Subida del gas y caída de la electricidad
El índice de precios de la energía para los hogares (HEPI) revela que los precios finales del gas pasaron de 10,67 c€/kWh a 11,40 c€/kWh. Bruselas (28,8%), Berlín (28,6%) y Atenas (21,3%) registraron las mayores subidas. En cambio, la electricidad bajó de 26,13 c€/kWh a 25,31 c€/kWh. Tallin lideró el descenso con un 19%, seguida de Copenhague (15,9%) y Estocolmo (15,2%).
Razones de la divergencia de precios
Ioannis Korras, analista de VaasaETT, explicó que la tensión geopolítica en Oriente Medio supone un ‘shock’ de oferta de combustibles. El impacto en el gas es más acusado que en los mercados eléctricos. Los mercados con mayor proporción de generación a gas, como Italia, Irlanda y Grecia, registraron aumentos más pronunciados en las facturas finales. Roma tuvo el mayor incremento eléctrico, del 7,9%.
Factores que amortiguan las subidas
Korras señaló que la primavera aumenta la generación renovable y reduce la demanda. Países como España, Reino Unido y Chipre aplicaron medidas fiscales como reducciones de impuestos o del IVA para amortiguar el impacto en los hogares. Madrid registró la mayor bajada del gas, del 7,9%, y una caída eléctrica del 10,9%.
Variación de precios entre capitales de la UE
A comienzos de abril, Berna (c€39,1), Bruselas (c€39) y Dublín (c€38,5) pagaban la electricidad más cara. Kiev (c€8,5) y Budapest (c€9,6) tenían la más barata. En el gas, Estocolmo (c€35,8) y Ámsterdam (c€20,3) encabezaban los precios, mientras que Kiev (c€1,6) y Budapest (c€2,7) eran los más bajos. La proporción de impuestos y costes de distribución varía entre países.
Desacoplamiento estructural en los mercados energéticos
Korras subrayó que existe un ‘desacoplamiento estructural’ entre la evolución del gas y la electricidad. Los precios del gas dependen de limitaciones de oferta mundial y riesgo geopolítico, mientras que los eléctricos se ven influidos por la generación local y las políticas gubernamentales. Esta divergencia marca las facturas de los hogares europeos.