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La ansiedad dominical afecta a gran parte de la población, según expertos

Un estudio revela que el 79% de las personas experimenta ansiedad los domingos por la noche, un fenómeno extendido que afecta la salud mental y el sueño, vinculado al estrés laboral y la falta de límites.

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Imagen sin título / Canva Images / Euronews

Estudio revela que el 79% de las personas sufre ansiedad los domingos por la noche

Casi el 80% de los adultos en EE.UU. tiene problemas para dormir los domingos. La llamada «tristeza del domingo» o «sustos dominicales» es una sensación de pavor ante la semana laboral. Afecta a una gran parte de la población, con consecuencias físicas y psicológicas.

Un fenómeno extendido y medible

La ansiedad dominical no es solo una sensación subjetiva. Una encuesta en Reino Unido indica que el 67% de los adultos la experimenta regularmente. Entre jóvenes de 18 a 24 años, el porcentaje sube al 74%. Según la Academia Americana de Medicina del Sueño (AASM), los desencadenantes comunes son el estrés laboral, la falta de sueño y las tareas pendientes.

Consecuencias más allá de la psicología

Un estudio de 2025 en adultos mayores vinculó esta ansiedad con un aumento del 23% en los niveles de cortisol, la hormona del estrés, durante dos meses. Los expertos advierten que, sin control, puede empeorar la salud mental, alterar el sueño y afectar la salud cardiovascular.

No solo afecta a quienes odian su trabajo

La investigación de Ilke Inceoglu, de la Universidad de Exeter, cuestiona suposiciones previas. Su equipo encuestó a casi 600 personas. El 79% declaró experimentar o haber experimentado esta tristeza. Inceoglu afirma: «No solo está relacionada con la satisfacción laboral». Personas apasionadas por su trabajo también la padecen. La prevalencia es mayor en jóvenes y disminuye con la edad.

La imprevisibilidad y la falta de límites

La psicóloga Audrey Tang señala que el malestar a menudo se debe a la imprevisibilidad de la semana, no al trabajo en sí. La pandemia de COVID-19 y el trabajo híbrido difuminaron los límites entre vida personal y laboral, agravando el problema. Tang explica que condicionamos sensaciones a espacios, como asociar la cama con la ansiedad laboral.

Estrategias para aliviar el impacto

Los expertos proponen soluciones prácticas. Inceoglu recomienda proteger los domingos planificando actividades sociales, ejercicio o pasatiempos. Sugiere que los directivos eviten enviar correos el fin de semana y reconsideren las reuniones de primera hora del lunes. Tang insiste en separar físicamente los espacios de trabajo y descanso, y en centrarse en lo controlable, como preparar la ropa o el almuerzo.

Cuando la ansiedad condiciona decisiones laborales

Para algunos, el problema es grave. Una encuesta de Resume.io a 1.000 estadounidenses reveló que el 20% de la Generación Z había renunciado a un trabajo por este miedo, y casi la mitad lo había considerado. Esto refleja cómo el estrés anticipatorio puede condicionar vidas y señalar insatisfacción subyacente o cargas de trabajo insostenibles.

Antecedentes: Un malestar con nombre propio

Los ‘sustos dominicales’ son una sensación de pavor que afecta a una gran parte de la población, provocando síntomas físicos y psicológicos. Los expertos explican que esta no solo se debe a la insatisfacción laboral, sino también a la falta de límites entre la vida personal y laboral.

Cierre: Comprender el fenómeno es el primer paso

Entender los «sustos dominicales» como una mezcla de psicología, biología y cultura laboral es el primer paso para abordarlos. Inceoglu señala que puede ser una oportunidad para conversar con los jefes sobre la priorización de la carga de trabajo. Aunque puede que no desaparezcan, su gestión puede ayudar a recuperar el descanso dominical.

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