Los jóvenes europeos muestran peor salud mental que sus mayores, según estudio global
Un estudio global revela que el 41% de los jóvenes europeos de 18 a 34 años declara problemas importantes de salud mental, con una puntuación muy inferior a la de los mayores de 55 años. Factores como lazos familiares frágiles y el uso precoz del móvil son clave.
Jóvenes europeos presentan peor salud mental que sus mayores
El 41% de los adultos jóvenes de 18 a 34 años declara problemas de salud mental importantes, según un estudio global de Sapien Labs. Su puntuación media en el índice MHQ es de 36 puntos, muy por debajo de la considerada normal (100 puntos), que mantienen las personas de 55 años o más.
Europa, entre las peores regiones en salud mental juvenil
El estudio, que mide el cociente de salud de la mente (MHQ), sitúa a varios países europeos en posiciones bajas a nivel mundial. Italia es el mejor situado de Europa, en el puesto 20 de 84 países. Le siguen Finlandia (40), Portugal y España (46), Bélgica (52) y Francia (58). Los peores clasificados son Irlanda (70), Alemania (71) y el Reino Unido (81).
Cuatro factores clave detrás del deterioro
La investigación identifica cuatro determinantes principales: la fragilidad de los lazos familiares, la escasa espiritualidad, el uso precoz del móvil y el alto consumo de alimentos ultraprocesados. Las malas relaciones familiares cuadruplican el riesgo de angustia en comparación con quienes mantienen vínculos estrechos.
Un problema agravado en países ricos
Tara Thiagarajan, autora del informe, señala que el deterioro es más intenso en las naciones más desarrolladas, donde el aumento del gasto en atención no ha revertido la situación. Subraya la necesidad de atacar las causas de raíz y no solo tratar los síntomas.
El impacto del entorno digital y la alimentación
El acceso temprano al primer smartphone se asocia con peores resultados. En Europa, la edad media de acceso está entre los 12 y 13 años. Paralelamente, el consumo de ultraprocesados se relaciona con entre el 15% y el 30% de la carga de trastornos mentales.
Antecedentes: Un declive generacional acelerado por la pandemia
Los adultos jóvenes ya estaban en peor situación que sus padres antes de la COVID-19. Sufrieron un fuerte desplome durante la pandemia del que no se han recuperado, según el estudio, que mide el MHQ desde 2019.
Cierre: La llamada a cambios estructurales
Los autores del informe concluyen que los patrones exigen cambios estructurales de fondo. Abogan por centrarse no solo en el tratamiento, sino también en los factores del entorno que moldean las mentes de los jóvenes desde el principio.